Guillermo Sollano: “debemos hacer lo que nos apasiona”

Guillermo a. Sollano dejó su trabajo para dedicarse a lo que más le apasiona. La fotografía. Su relación con las imágenes inició cuando tomaba fotografías en una cámara análoga. Era una Kodak de 50 milímetros, Guillermo tomaba la cámara fotográfica de su abuelo sin pedir permiso, esto ocurrió en su natal México, sin embargo sus parientes lo descubrieron infraganti con la cámara del abuelo, después de un par de sermones le propinaron algunos golpes, “ya vez como se corrige en nuestros países”, aclara. Sin embargo el día de su cumpleaños le terminó regalando la bendita cámara,  sin saber que con el pasar de los años la fotografía sería lo suyo.

Guillermo radica con su novia Ingrid en un sector de la ciudad de Louisville. El día que La Esquina le visitó, el ahora fotógrafo de tiempo completo ofreció una taza de café. Un capuchino. Previo a la entrevista, el reportero conversó por más de 20 minutos sobre varios temas. Finalmente le entraron a la entrevista y hoy queremos compartir la entrevista de Guillermo.

Cómo iniciaste con la fotografía

Como negocio empecé en febrero de 2017, deje mi trabajo y me dedique a tiempo completo a la fotografía, pero siempre he tenido la inquietud de la fotografía, de hecho aquí tengo una cámara que me regaló mi abuelo, que la verdad se la robe a mi abuelo, con esa empecé a tomar fotos, obviamente cuando se dieron cuenta que había tomado la cámara, te imaginarás como es en nuestros países con los castigos, (ríe) la parte irónica es que el día de mi cumpleaños me la regaló mi abuelo.

Entonces con esa cámara siempre fueron mis primeros pasos es una kodak de 50 milímetros, de ahí pasé a una Canon aquí en Estados Unidos y de la Canon deje de tomar fotos por bastante tiempo, a partir de mi último divorcio dejé de tomar fotografías, me trabajar y a otras cosas, tu sabes cuando hay un divorcio todo te cambia, ya no es un solo salario, éste se debe partir.

Pero nunca pensé dedicarme a la fotografía como forma de vivir, y fue hasta año 2016 que empecé a tomar fotos, esto después  que hice un viaje a Cuba y fue ahí en donde volví con la fotografía.

Cuando se tiene el concepto de la luz puedes entender la fotografía. Yo volví a aprender de nuevo a usar una cámara, nunca había tenido una cámara de las modernas, entonces fue volver a aprender otra vez el proceso , una cosa ha llevado a la otra, empecé a subir fotos en mis redes sociales, luego me empezaron a llamar para tomar fotos, otras gentes, me preguntaban si hacía fotos, bueno dije si, nunca había hecho una cita de trabajo, y así una cosa ha llevado a la otra, pero siempre mi parte favorita es lo que se le llama fotografía de calle. En este proceso es cuando captas a la gente, es una fascinación por la gente, es estar en distintos lugares, al final de cuentas gente es gente.

Me gusta captar los momentos que viven las personas, veo sus movimientos, sus rostros, sus ademanes,  sus alegrías, sus penas, en fin todo lo humano.

  

Guillermo explora su objetivo antes de tomar la fotografía .

Prefieres la fotografía blanco y negro, a colores, o mixta o con cuál te quedas

(Ríe después de la pregunta). Yo tengo un reto con la fotografía. Prefiero las fotografías de blanco y negro porque veo los colores de otra forma diferente.  Creo que no te lo había comentado, pero algunos colores como el rojo beige los veo diferentes, por ejemplo el café lo veo rojo, los verdes claro los veía como agua, entonces que estoy consciente de eso, es por ello que me gusta más la fotografía en blanco y negro, pero he tenido muy buena aceptación usando los colores como yo los veo, he decidido usarlo por la parte artística, es como yo lo veo, en ocasiones Ingrid, mi novia me ha ayudado mucho, con la parte de edición, cuando llega a decir es que es to much!! (es mucho), pero la parte blanco y negro, es más dramática, capta tu atención más fácil, yo te diría que las dos es más fácil en blanco y negro.

Cuando la gente ve tus fotos, ya sea en un cuadro, o en Facebook o Instagram, qué reacción esperas  de las personas.

Vemos tanta porquería todos los días en las redes sociales, tantas cosas irrelevantes, tanta contaminación; entonces cuando yo pongo una foto, mi intención es que por un segundo quiero transportar a las personas que ven mis fotografías a otra realidad agradable y que piensen, -quiero estar ahí, quiero que mi atención se vaya fuera del drama que se ve en las redes sociales quiero que las personas se  conecten por un momento. Quiero que las personas se conecten con sus sueños, que es lo que ellos quieren hacer, a dónde quieren ir, mi intención es motivarlos también a que tomen sus propias fotografías.

Cuál es tu proceso para tomar fotografías.

Cuando tengo la cámara en mis manos, estoy más presente que nunca, no estoy viendo a través de la cámara sino alrededor de la cámara y estoy viendo qué está pasando, y cuando algo llama mi la atención, por ejemplo si es una persona,  me gusta prestar atención, en mi fotografía quiero contar la historia de esa persona, si es un turista, si es un local, que está haciendo, por qué lo está haciendo, me gusta buscar ángulos alrededor de la persona; algunas veces pido permiso para tomar la fotografía y en otras ocasiones simplemente la tomo.

Me gusta saber por qué está ahí esa persona, algunas veces tiene que ver con la suerte, que agarres el momento exacto, para mí la experiencia no es solo buscar a la persona, sino donde está porqué está ahí y estás cuestionando eso en segundos, te vas acostumbrando a ir con esa manera de pensar, qué estamos haciendo porque estamos aquí.

Si te dedicas a tirar por tirar con tu cámara, claro si vas a sacar buenas imágenes de 100 quizá saques dos o tres, pero tú te puedes dar cuenta de alguien si sabe lo que está buscando y cuando es un tiro de suerte y cuando sabes lo que está trabajando. Por ejemplo si decido tomar una fotografía a un edificio, -esto resulta más fácil porque no se mueve-, trato de buscar la mejor luz, mejor ángulo,  con esta fotografía de inmuebles quiero transmitir –cómo las cosas nos ven a nosotros-, cómo te está viendo el edificio, cómo te vería el paisaje a ti.  A veces trato de ver ese ángulo de cómo me verían las cosas a mí, la idea es transmitir cómo alguien más nos observa.

Qué cosas curiosas te han pasado trabajando con la fotografía

(Guillermo piensa por un momento antes de responder). Son muchas, eh, a veces he roto cámaras, suelen pasar  accidentes.  Una vez estaba parado  con mi cámara tomando fotos, me muevo a decirle al joven, ponte en esta posición, en ese instante sopla un fuerte viento y vuela la cámara con un lente de este tamaño (y hace referencia con sus manos que era un lente grande) me preocupo más el lente que la cámara, la cual se rompió.  Todas estas cámaras nuevas tienen visión en la parte de atrás , cuando te van diciendo y podes verla y te explica el color, velocidad,  puedes ver si la luz estuvo bien. Esta función la perdí, pero como ya tenía experiencia con la cámara análoga (Kodak 50)  entonces no me tocaba que seguir las instrucciones de la cámara digital, afortunadamente la cámara moderna se funcionaba y yo seguí disparando. Entonces te das cuenta que todo lo que se va aprendiendo en la vida te sirve en algún momento.

Al llegar al estudio revise las fotos, me fue muy divertido eso porque me encantaron como se vieron las imágenes, sin necesidad de estar revisandolas y confiando que yo sé y seguir tomando las fotos, eso no fue precisamente divertido pero fue satisfactorio que sé hacer mi trabajo.

Hemos visto tus fotografías de varios países que visitaste, cuál es tu favorito.

Me gusta México y Cuba, este último en particular porque es un paraíso para fotógrafos se ha dejado explorar por el tiempo y realmente es un lugar en donde se detuvo la historia, en Cubas puedes apreciar sus edificios de antaño. Es interesante ver cómo las cosas se van malgastando, por la situación económica, la gente no tiene para renovar esos edificios, los carros, hasta eso te puedo decir, yo llegué súper motivado y sorprendido de ver la capacidad del cubano; tiene carros que están funcionando en perfectas condiciones después de 50 años. Me gusto ese país por mi conexión con la gente cubana, en Estados Unidos tengo muchos amigos cubanos, pero estamos envueltos en lo que todo mundo hace, los conoces en las fiestas, realmente no sabes mucho de su esencia, no sabes de dónde vienen y al viajar para allá, me dio mucho respeto por ver de dónde vienen, cómo han progresado y porque muchos quisieron venir y por qué muchos se quedaron, es un lugar bello para estar, a mí me encantó.

Me gusta también México porque tiene todos los matices, y obviamente me conecto más fácil porque es mi lugar, a veces me es incomodo andar con la cámara en la calle, pero cuando se me olvida es más rico, veo a mi lugar de donde vengo desde otro punto de vista, no nada más como turista, sino con más apreciación de donde vengo y todo está nuevo, aunque no tan nuevo, después de estar tantos años en el norte, lo ves desde otra perspectiva y todo es tan bello y te quieres traer todo para acá.

Para redondear esta platica contigo, yo solo quiero que la gente tome esa parte lograr lo que tu desees, que no te pongas tus limitaciones y el cómo lograrlo es intentando cosas y no poner barreras, pienso que las personas no deben detenerse para alcanzar sus sueño con lo que no tienen, sino con lo que tienen.